Alemania está enfrentando su peor brote de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad en tres años, con 122 granjas afectadas y más de 1,100 casos en aves silvestres hasta el 11 de noviembre, de acuerdo con el Instituto Friedrich Loeffler (FLI) para Enfermedades Animales. La cifra duplica los casos reportados durante todo 2024 y se acerca a los niveles de 2022, cuando se contabilizaron 208 brotes.
La expansión de la enfermedad está preocupando a las autoridades y a la industria avícola europea debido al impacto sanitario, económico y comercial, además del riesgo potencial de que el virus se propague hacia otras especies, incluyendo humanos.
Migración de aves y contagios silvestres agravan la situación
Según información difundida por el FLI, el incremento reciente de contagios está vinculado con la migración otoñal de aves silvestres, en especial de grullas, que han contribuido a propagar el virus por todo el territorio alemán. El instituto advirtió que el nivel de riesgo actual sigue siendo alto y que no se prevé una disminución del brote en el corto plazo.
La Influenza Aviar ha obligado al sacrificio de más de un millón de aves en el país, y aunque otras naciones europeas también reportan repuntes, Alemania es la más afectada hasta el momento.
Autoridades refuerzan medidas sin afectar precios
Pese a la magnitud del brote, analistas locales aseguran que no ha habido un impacto significativo en los precios de huevo ni carne de ave, ya que el país cuenta con una población avícola cercana a los 200 millones de animales.
El gobierno federal no ha decretado un confinamiento nacional, pero varios estados han ordenado mantener las aves bajo resguardo y permitir el sacrificio de grullas en zonas de alto riesgo, una medida que antes estaba restringida por motivos de conservación.

