La contaminación por plásticos alcanzará dimensiones alarmantes en los próximos 15 años. Sin cambios drásticos, 280 millones de toneladas métricas de residuos plásticos entrarán al aire, agua, suelo y cuerpos humanos cada año para 2040.
Así lo revela un nuevo informe internacional realizado The Pew Charitable Trusts, denominado «Breaking the Plastic Wave 2025».
Esta cifra representa más del doble de los 130 millones de toneladas que actualmente contaminan el planeta año a año.
Impacto directo de la contaminación por plásticos en la salud pública
«El plástico se ha encontrado en todo el cuerpo humano y está cada vez más vinculado a riesgos graves», enfatizó Winnie Lau, líder del estudio en Pew.
Los científicos han identificado que existen unas 16.000 sustancias químicas diferentes en los plásticos. De estas, el 25% son posiblemente perjudiciales para la salud humana.
Las sustancias químicas usadas en plásticos han sido vinculadas con:
- Cáncer
- Enfermedades cardiovasculares
- Asma
- Disminución de la fertilidad
El estudio estima que estas enfermedades aumentarán un 75% para el año 2040.
Este incremento se debe, en gran medida, a la fabricación de nuevos polímeros y a la quema a cielo abierto de residuos.
Los costos de salud derivados de estas sustancias químicas alcanzarán probablemente 1.5 billones de dólares a nivel global, según el informe de Pew.
Fragmentos diminutos del material han sido encontrados en los lugares más remotos de la Tierra y dentro de nuestros cerebros.
Hay soluciones disponibles a la contaminación por plásticos, pero sin implementar
A pesar del diagnóstico alarmante, los expertos aseguran que ya existen las herramientas y tecnologías necesarias. Estas permitirían reducir la contaminación por plásticos en un 83% para 2040.
Las soluciones propuestas incluyen reducir la producción de plástico virgen, rediseñar productos para la reutilización y fortalecer masivamente la gestión de residuos.
Los beneficios potenciales son significativos: la reducción del 38% en las emisiones anuales de gases de efecto invernadero y la disminución del 54% en los impactos negativos sobre la salud.
También se proyecta un ahorro anual de 19 millones de dólares en costos de recolección. Sin embargo, esto requiere abandonar las medidas incrementales y optar por una transformación total del sistema.
El informe surge meses después de que un esfuerzo global para establecer un tratado que gobierne la producción y gestión de plásticos colapsara.
Las industrias de petróleo, gas y químicos presionaron fuertemente contra la limitación de la producción de plástico.

