El uso estratégico de fitasas y enzimas XAP (xilanasas, amilasas y proteasas) en dietas maíz-soya permite reducir proteína y energía sin comprometer la productividad ni la calidad del huevo, logrando además una disminución de costos y menor impacto ambiental.
En la avicultura moderna, producir huevo con alto valor nutricional exige optimizar cada componente de la dieta. Esta guía práctica resume recomendaciones derivadas de un estudio experimental con gallinas Bovans White, en el que se evaluó la inclusión de enzimas exógenas para mejorar la eficiencia alimenticia, la calidad del huevo y reducir insumos sin afectar el desempeño productivo.
- Fórmulas nutricionales estratégicas
Ajuste de proteína y energía sin pérdida de productividad
Es posible formular dietas con 15% de proteína cruda y 2700 kcal/kg de energía metabolizable sin afectar el porcentaje de postura ni la masa de huevo, siempre que se incluyan enzimas exógenas adecuadas.
Esto representa una reducción aproximada de 0,81% de proteína y 75 kcal/kg de energía metabolizable frente a una dieta estándar de 17% de proteína cruda y 2850 kcal/kg de EM, manteniendo el rendimiento productivo.
- Uso efectivo de enzimas exógenas
Fitasa (600 FTU/kg)
- Mejora la digestibilidad del fósforo fítico.
- Permite reducir la inclusión de ortofosfato, calcio y aminoácidos.
- Contribuye a aumentar la resistencia del cascarón.
Mezcla enzimática XAP (xilanasas, amilasas y proteasas)
- Mejora el porcentaje de postura.
- Incrementa el peso del huevo.
- Optimiza la conversión alimenticia.
- Puede aumentar la biodisponibilidad de nutrientes al favorecer la permeabilidad de la aleurona.
Combinación Fitasa + XAP
La combinación de ambas estrategias enzimáticas resulta la opción más eficaz para mantener el rendimiento productivo y mejorar la calidad del huevo en dietas reducidas en proteína y energía.
- Beneficios económicos y ambientales
Ahorro en ingredientes de alto costo
La reformulación con enzimas permitió:
- Hasta 12% menos pasta de soya.
- 39% menos ortofosfato.
- 78% menos aceite de soya.
- 12% menos sal. Menor excreción de nutrientes
- Reducción en la excreción de nitrógeno y fósforo en heces.
- Disminución del impacto ambiental asociado a la producción de huevo.
Esta estrategia no solo mejora la eficiencia productiva, sino que fortalece la sostenibilidad del sistema.
- Consideraciones prácticas de manejo
Para garantizar resultados consistentes se recomienda:
- Controlar el suministro de alimento en 110 g/ave/día.
- Mantener un programa de iluminación de 16 horas de luz por ave.
- Monitorear la calidad del huevo mediante evaluación de peso, unidades Haugh, color de yema y resistencia del cascarón.
- Validar los resultados productivos con análisis estadísticos apropiados, idealmente bajo un diseño factorial 2×3.

