Las plantas herbáceas pueden ejercer efectos significativos sobre la fisiología y el rendimiento productivo de los pollos de engorde. En los últimos años, ha surgido un enfoque innovador que consiste en incorporar plantas fitobióticas en la alimentación avícola mediante formas encapsuladas, lo que permite mejorar su estabilidad y eficacia dentro del organismo de las aves.
Durante décadas, el uso intensivo de antibióticos en los sistemas de producción avícola ha sido una práctica común para mejorar el crecimiento y prevenir enfermedades. Sin embargo, el uso excesivo de estas sustancias ha generado preocupaciones tanto económicas como sanitarias, debido al desarrollo de resistencia de los patógenos a los antibióticos y a la presencia de residuos en los productos avícolas. Estas situaciones han generado inquietud entre los consumidores respecto a la calidad y seguridad de la carne de pollo.
Ante esta problemática, diversos países han establecido regulaciones estrictas sobre la presencia de residuos antibióticos en la carne de pollo de engorde. Como consecuencia, se ha incrementado la necesidad de implementar estrategias alternativas que permitan mantener la productividad, mejorar la salud de las aves y garantizar la calidad del producto final.
En este contexto, los extractos fitobióticos derivados de plantas han surgido como una alternativa prometedora dentro de la nutrición animal. El uso de estos extractos como complemento alimenticio no convencional continúa siendo objeto de investigación a nivel mundial, mostrando resultados alentadores en diferentes estudios.
Los extractos de plantas presentan múltiples beneficios en la tecnología alimentaria, ya que poseen propiedades antioxidantes y antibacterianas, además de contribuir positivamente a la textura y calidad de la carne y de los productos cárnicos. Asimismo, muchas hierbas silvestres comestibles que crecen de forma natural en terrenos no cultivados o como malezas en las explotaciones agrícolas han sido utilizadas tradicionalmente como complemento alimenticio, y podrían volver a desempeñar un papel importante en el futuro de la alimentación animal.
Un avance importante en este campo es el uso de extractos fitobióticos encapsulados. Estas formas presentan ventajas frente a los extractos convencionales, ya que ofrecen protección frente a procesos de oxidación y permiten una liberación gradual de los compuestos activos dentro del organismo, aumentando su efectividad.
Objetivo del estudio
El objetivo principal de este estudio fue evaluar los efectos de la suplementación dietética con un extracto fitobiótico elaborado a partir de una mezcla de plantas herbáceas sobre el rendimiento productivo y el bienestar de los pollos de engorde.
La mezcla vegetal utilizada se preparó a partir de Origanum vulgare L., Camelina sativa L. Crantz, Crithmum maritimum L. y Allium sativum L., y fue incorporada en la dieta de las aves a un nivel de 0,1 % por kilogramo de materia seca.
En el estudio se compararon dos tipos de extractos: uno preparado en forma acuosa y otro en forma de ciclodextrina, con el propósito de evaluar si el proceso de encapsulación influía en la eficacia del suplemento.
Además del rendimiento productivo, se analizaron diversos parámetros relacionados con el bienestar animal, la composición química de la carne, el color del producto final, la estabilidad oxidativa y el perfil de ácidos grasos presentes en la carne de los pollos.
Resultados
Los resultados mostraron efectos positivos asociados al uso de los extractos fitobióticos en la alimentación de los pollos de engorde. El grupo de aves que recibió el extracto encapsulado en ciclodextrina presentó un peso corporal final significativamente mayor en comparación con el grupo de control.
En cuanto al consumo de alimento y la conversión alimenticia (FCR), no se observaron diferencias significativas entre los tratamientos, lo que indica que la suplementación con extractos vegetales no afectó negativamente la eficiencia alimenticia de las aves.
Otro resultado relevante se observó en los indicadores de bienestar animal. Tanto el grupo tratado con extracto acuoso como el grupo tratado con ciclodextrina presentaron una menor incidencia de pododermatitis en comparación con el grupo de control, lo que sugiere un efecto positivo de los extractos vegetales sobre la salud y el bienestar de las aves.
Respecto a la calidad de la carne, ambos tratamientos mostraron mejoras importantes. Se observó un mayor contenido de proteína en la carne del muslo y un menor contenido de grasa, lo cual representa un beneficio nutricional para el consumidor. Asimismo, el color de la carne también se vio influenciado positivamente por la suplementación con los extractos vegetales.
En el caso específico del grupo alimentado con extracto de ciclodextrina, se registró además un aumento en los ácidos grasos esenciales, particularmente en los ácidos grasos omega-3 (∑n-3) y omega-6 (∑n-6).
De igual manera, se observó un incremento en la relación entre ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) y ácidos grasos saturados (SFA), así como en la proporción de ácidos grasos hipocolesterolémicos e hipercolesterolémicos (H/H) en la carne del muslo de los pollos suplementados, en comparación con el grupo de control.
Estos cambios en el perfil lipídico indican una mejora en la calidad nutricional de la carne producida.

