El Día Mundial del Pollo, celebrado cada 10 de mayo e impulsado por el International Poultry Council (IPC), resalta la importancia de la carne de pollo como una de las proteínas más accesibles, nutritivas y sostenibles a nivel mundial. En 2026, la avicultura continúa consolidándose como un sector estratégico dentro de los sistemas alimentarios modernos, gracias a su capacidad de abastecer a millones de personas con una proteína de alta calidad y gran eficiencia productiva.
A nivel global, la producción de carne de pollo mantiene una tendencia de crecimiento sostenido. Durante la última década, la industria avícola ha mostrado una expansión constante impulsada por el aumento del consumo, la eficiencia productiva y el fortalecimiento de los sistemas de producción. Las proyecciones para 2026 estiman que la producción mundial seguirá creciendo, reafirmando el papel del pollo como una de las proteínas animales con mayor demanda en el mercado internacional.
Dentro de este panorama, América Latina ocupa una posición estratégica al representar cerca de un tercio de la producción mundial de carne de pollo. La región ha logrado consolidarse gracias a factores como la disponibilidad de materias primas, la tecnificación de las granjas y la mejora continua en productividad y bioseguridad. Además de abastecer el consumo interno, los países latinoamericanos han fortalecido su participación en mercados internacionales mediante exportaciones cada vez más competitivas.
Brasil continúa liderando la avicultura regional y mundial como uno de los principales productores y el mayor exportador global de carne de pollo. El crecimiento de su industria ha sido impulsado por la expansión de mercados, la eficiencia de su cadena productiva y su capacidad para responder a la demanda internacional. Junto a Brasil, países como México, Colombia, Perú, Argentina y Chile continúan fortaleciendo su producción avícola para atender el incremento del consumo regional.
El consumo per cápita de pollo en América Latina sigue siendo uno de los más altos del mundo, reflejando la importancia de esta proteína en la alimentación diaria de la población. Su accesibilidad, versatilidad y valor nutricional han convertido al pollo en una de las principales fuentes de proteína animal en la región.
Además del impacto alimentario, la avicultura genera millones de empleos directos e indirectos y desempeña un papel fundamental en el desarrollo económico y social de las zonas rurales. La industria también continúa avanzando en sostenibilidad, incorporando mejoras en eficiencia productiva, manejo ambiental y bioseguridad para responder a las exigencias actuales de los mercados.
En este contexto, el Día Mundial del Pollo no solo celebra la importancia de esta proteína en la alimentación global, sino también el trabajo constante de toda la cadena avícola para producir alimentos de manera más eficiente, sostenible y accesible para la población mundial.

