Alerta Sanitaria Regional por Influenza Aviar Altamente Patógena

La confirmación de un caso de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) H5N1 en Argentina ha generado una alerta sanitaria en varios países de América del Sur, lo que ha llevado a reforzar las medidas de vigilancia epidemiológica y bioseguridad en la región. Ante esta situación, países como Chile y Paraguay han elevado sus niveles de alerta sanitaria, mientras que Uruguay ha declarado la emergencia nacional tras detectar el virus en fauna silvestre.

El caso fue confirmado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de Argentina en un establecimiento avícola comercial ubicado en la localidad de Ranchos, provincia de Buenos Aires. Esta detección ha motivado la implementación de diversas acciones preventivas por parte de las autoridades sanitarias de los países vecinos, con el objetivo de proteger la sanidad avícola y evitar la propagación del virus en la región.

La situación también se ha visto reforzada por la reciente notificación realizada por Uruguay, cuyo Ministerio de Agricultura y Pesca informó la presencia del virus en un ave silvestre en varios departamentos del país. Estos eventos han encendido las alertas sanitarias regionales, ya que la influenza aviar representa un riesgo importante tanto para la producción avícola como para la economía del sector.

Medidas de contención y restricciones comerciales

Como respuesta inmediata al brote confirmado en Argentina, tanto Chile como Paraguay han adoptado medidas preventivas relacionadas con el comercio de aves y productos avícolas provenientes de ese país.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile recordó que las importaciones de aves y productos avícolas desde Argentina se encuentran suspendidas desde agosto del año anterior, cuando se registró un caso similar en la misma provincia. Esta medida busca reducir el riesgo de ingreso del virus al territorio chileno.

Por su parte, Paraguay, a través del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), emitió la Resolución N.º 250 del 24 de febrero de 2026, mediante la cual se prohíbe temporalmente la importación de aves vivas, huevos, carnes, así como productos y subproductos avícolas provenientes de Argentina.

En ambos países, estas restricciones permanecerán vigentes hasta que las autoridades sanitarias argentinas y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) certifiquen oficialmente la erradicación del brote. Estas decisiones forman parte de las estrategias preventivas para proteger los sistemas de producción avícola y evitar consecuencias sanitarias y económicas que podrían afectar al sector.

Refuerzo de la vigilancia y bioseguridad

Frente a esta amenaza sanitaria, las autoridades de Chile y Paraguay han intensificado las acciones de vigilancia epidemiológica en granjas avícolas y sistemas de producción.

El SAG ha instado a los propietarios de aves de corral a reforzar las medidas de bioseguridad en sus explotaciones y a notificar de manera inmediata cualquier signo clínico compatible con influenza aviar, así como aumentos inusuales en la mortalidad de las aves.

De manera similar, Senacsa ha recomendado a los criadores de aves de traspatio mantener a los animales en espacios protegidos, reforzar las prácticas de higiene y reportar oportunamente cualquier síntoma sospechoso que pueda indicar la presencia del virus.

Estas acciones tienen como objetivo facilitar la detección temprana de posibles casos, lo cual es fundamental para contener la propagación de la enfermedad. La vigilancia activa, junto con la colaboración del sector productivo, se considera un elemento clave para preservar el estatus sanitario de los países vecinos, que actualmente no registran casos activos en sus territorios.

Coordinación regional y contexto internacional

La situación registrada en Argentina ha generado un escenario regional de alerta que requiere coordinación entre los diferentes servicios sanitarios de los países sudamericanos.

Mientras Chile y Paraguay refuerzan sus medidas preventivas, Uruguay ha declarado la emergencia nacional por gripe aviar tras detectar el virus en fauna silvestre en varios departamentos. Como parte de esta medida, se han implementado restricciones al movimiento de aves, suspensión de eventos relacionados con la avicultura y un fortalecimiento de los controles sanitarios en todo el territorio.

La coordinación entre los organismos sanitarios, incluyendo el SAG de Chile, Senacsa de Paraguay y las autoridades agrícolas de Uruguay y Argentina, resulta fundamental para establecer protocolos de prevención y respuesta ante posibles brotes.

Además, esta cooperación se desarrolla bajo la supervisión de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), entidad encargada de monitorear la situación sanitaria internacional y emitir certificaciones sobre la erradicación de enfermedades animales.

Importancia de la prevención y la notificación temprana

En Chile y Paraguay se ha reforzado la obligación de notificar a las autoridades sanitarias cualquier sospecha relacionada con el ingreso de aves, productos o subproductos avícolas provenientes de Argentina.

La detección oportuna y la comunicación inmediata de posibles casos permiten implementar rápidamente medidas de contención, reduciendo el riesgo de propagación de la enfermedad y protegiendo la sanidad animal de la región.

El SAG ha reiterado que el cumplimiento estricto de las medidas de bioseguridad por parte de los productores es fundamental para mantener al país libre de influenza aviar, estatus que Chile conserva desde agosto de 2023. Por su parte, Senacsa ha destacado que la alerta sanitaria implementada en Paraguay tiene carácter preventivo y busca evitar el ingreso del virus, salvaguardando la producción avícola y la salud pública.

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