La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) declaró oficialmente a Colombia como país libre de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) H5N1, tras confirmar el control efectivo de los brotes detectados a finales de 2025 en aves de traspatio.
Según el organismo internacional, los siete focos registrados entre noviembre y diciembre afectaron exclusivamente a aves domésticas no comerciales, sin impacto sobre la producción avícola industrial del país. Sin embargo, la presencia del virus ocasionó la pérdida de 476 aves y la suspensión temporal del estatus sanitario, situación que fue superada tras la aplicación rigurosa de medidas de control.
Control sanitario oportuno y eficaz
La OMSA destacó que la erradicación del virus fue posible gracias a la rápida implementación de protocolos de bioseguridad, procesos de desinfección, vigilancia epidemiológica intensiva y controles focalizados en las zonas afectadas. Tras la eliminación de los brotes, se realizaron visitas de monitoreo con resultados satisfactorios y se completó la vigilancia activa exigida por los estándares internacionales.
En su informe oficial se precisó que no se han detectado nuevos casos durante 2026, lo que permitió declarar concluida la emergencia sanitaria y restituir el estatus de país libre.
Vigilancia permanente a nivel nacional
Pese a la recuperación del estatus sanitario, el Gobierno colombiano anunció que mantendrá la vigilancia epidemiológica en todo el territorio, así como la notificación inmediata ante cualquier signo clínico compatible con Influenza Aviar. Estas acciones forman parte del Programa Nacional de Prevención, Control y Contención de la Influenza Aviar, cuyo objetivo es fortalecer la detección temprana y minimizar el riesgo de reintroducción del virus o la aparición de nuevas cepas.
Lecciones para el sector avícola peruano
Para la Perú, este anuncio representa una señal positiva y una referencia relevante a nivel regional. Refuerza la importancia de mantener sistemas de vigilancia activos, incluso en periodos sin brotes, y de actuar con rapidez ante eventos sanitarios en aves de traspatio que pueden comprometer el estatus sanitario nacional.
La experiencia colombiana confirma que la coordinación entre autoridades sanitarias, productores y organismos internacionales es determinante para proteger la sanidad avícola, garantizar la continuidad del comercio y preservar la seguridad alimentaria en la región.

