El año 2025 se consolida como un hito para el sector avícola colombiano. En medio de un entorno económico, político y social complejo, la avicultura demostró una alta capacidad de adaptación y resiliencia, reafirmando su papel estratégico en la seguridad alimentaria y en el desarrollo económico del país. A pesar de los desafíos internos y externos, el sector logró cifras récord de producción, una recuperación sostenida y un fortalecimiento del mercado interno.
Producción avícola: cifras históricas y recuperación plena
En 2025, la producción avícola total en Colombia alcanzó los 3.1 millones de toneladas, lo que representa una tasa de crecimiento del 9.1%, una de las más altas registradas históricamente. Este resultado confirma la recuperación plena del sector tras los impactos derivados de la pandemia, los bloqueos viales de 2021 —cuyos efectos se extendieron hasta 2022— y los eventos sanitarios internacionales que afectaron la disponibilidad de genética avícola durante 2023 y 2024.
En el renglón de pollo, la producción llegó a 2.0 millones de toneladas, con un crecimiento del 7.7%, recuperando el ritmo de expansión observado antes de la crisis sanitaria global. Este desempeño se explica por mejoras en la eficiencia productiva, una mayor estabilidad en los costos de alimentación y una demanda interna sólida.
Consumo interno: un mercado con amplio potencial
El comportamiento del consumo refuerza el buen momento del sector avícola. En 2025, el consumo per cápita de pollo se ubicó en 37.8 kilogramos, dentro de un mercado que supera los 67 kilogramos de consumo total de carnes, incluyendo bovina y porcina. Esta estructura de consumo evidencia un importante potencial de crecimiento mediante la sustitución de otras proteínas, sin considerar aún factores estructurales como el crecimiento poblacional, la expansión económica y el aumento del poder adquisitivo de los hogares.
En cuanto al consumo de huevo, se alcanzaron 366 unidades por habitante al año, logrando la meta mínima de un huevo diario. No obstante, el mercado sigue ofreciendo amplias oportunidades, ya que coexisten consumos superiores a 730 unidades anuales con segmentos donde el consumo permanece por debajo de 250 unidades, lo que revela un amplio margen para estrategias de penetración y educación nutricional.
Factores que explican el crecimiento del sector
El crecimiento del sector avícola colombiano en 2025 estuvo respaldado por diversos factores. Uno de los más relevantes fue la reducción progresiva de los precios internacionales de los granos, luego de los máximos históricos alcanzados en 2022 tras la invasión de Rusia a Ucrania, cuando el maíz amarillo llegó a US$347 por tonelada y el fríjol soja a US$645. Esta tendencia permitió una mejora sustancial en los costos de producción.
Adicionalmente, se observó una política pública de carácter expansivo, con mayor gasto público directo hacia los hogares después de la pandemia, lo que estimuló la demanda de alimentos básicos, especialmente pollo y huevo, fortaleciendo el mercado interno.
Contexto macroeconómico: luces y sombras
El desempeño del sector avícola se dio en un entorno macroeconómico desafiante, marcado por debates en políticas públicas relacionadas con salud, financiamiento, reforma laboral y jurisdicción agraria, así como por problemas de orden público y bloqueos intermitentes en las principales vías del país.
Sin embargo, el panorama macroeconómico también presentó señales positivas. El índice de miseria macroeconómica (ImM) se redujo de 32.34 en 2023 a un estimado de 21.25 en 2025, apoyado en una menor tasa de desempleo, un crecimiento del PIB —aunque por debajo de su potencial— y una inflación relativamente baja, aunque aún fuera de la meta del Banco de la República.
Mercado externo y costos de producción
En el frente externo, el año cerró con un peso fortalecido frente al dólar, con una revaluación promedio anual del 0.4% y superior al 11% frente al cierre de 2024. Este comportamiento, junto con un superávit significativo en la balanza de capital, contribuyó a contener los costos de importación.
En el mercado de granos, principal insumo del sector avícola, los precios internacionales del maíz amarillo, fríjol soja y torta de soja permitieron que el costo del alimento balanceado se mantuviera relativamente estable, con incrementos inferiores al 0.5%, a pesar de la política arancelaria de Estados Unidos y las tensiones comerciales con China.

