El Bienestar Animal (BA) establece las condiciones favorables para los animales a partir del conocimiento de su fisiología, estado físico y psicológico, así como de su etología. Estos factores influyen directamente en su capacidad productiva y reproductiva. En la última década, mantener una producción estable y sustentable basada en principios de respeto, trato adecuado y confort animal ha cobrado gran relevancia, especialmente frente al crecimiento de la demanda mundial de alimentos de origen animal.
El equilibrio entre productividad y bienestar no siempre es sencillo. Las posturas sociales frente al uso de animales varían ampliamente: desde el utilitarismo, que prioriza la eficiencia productiva para garantizar alimentos accesibles y saludables, hasta posiciones radicales centradas exclusivamente en los derechos animales. En este contexto, el sector pecuario debe trabajar bajo criterios técnicos, éticos y científicos que permitan armonizar ambas perspectivas.
Estrés, sintiencia y las 5 libertades
El Bienestar Animal se sustenta en dos conceptos clave: el estrés y la sintiencia. La sintiencia es la capacidad del animal de experimentar sensaciones positivas o negativas, es decir, de sufrir o disfrutar. Las experiencias positivas se asocian con bienestar y confort, mientras que las negativas se relacionan con dolor o sufrimiento. Por ello, los sistemas de producción deben orientarse a minimizar factores estresantes y favorecer condiciones que permitan expresar comportamientos naturales.
En producción animal, estos principios se concretan en las cinco libertades, que establecen que los animales deben estar:
- Libres de hambre y sed.
- Libres de incomodidad física o térmica.
- Libres de dolor, lesiones y enfermedades.
- Libres de miedo y angustia
- Libres para expresar su comportamiento natural.
Cuando estas condiciones se cumplen, el animal puede desarrollarse en armonía con su entorno, incluso en sistemas de confinamiento. Está demostrado que animales sin bienestar no alcanzan su potencial productivo ni reproductivo. Por lo tanto, el bienestar no es solo un principio ético, sino también un pilar técnico de eficiencia.
Bienestar, nutrición y salud integral
El Bienestar Animal no se limita a instalaciones adecuadas o ausencia de dolor; también incluye salud, nutrición y manejo del estrés. En este sentido, la correcta formulación y complementación de la dieta es una herramienta estratégica para fortalecer el sistema inmunológico y mantener el equilibrio metabólico.
La suplementación con vitaminas y electrolitos contribuye a compensar variaciones en la composición de materias primas y a mejorar la respuesta del animal frente a situaciones de estrés térmico, sanitario o productivo. Estas estrategias permiten mantener la estabilidad fisiológica y mejorar el desempeño en campo.
Dentro de este enfoque integral, Pisa Agropecuaria promueve soluciones nutricionales como Carosen C, Carosen concentrado y Electrodex, orientadas a reforzar la respuesta fisiológica ante desafíos productivos y ambientales.
Además, la compañía impulsa el Plan Integral de Salud Animal, un modelo que integra medio ambiente, bienestar, calidad y procedimientos operativos, con el objetivo de lograr mayor rentabilidad y sostenibilidad en las granjas.
Gestión, control y mejora continua
En condiciones de campo, el control de variables es complejo. Factores como clima, densidad poblacional, ventilación, calidad de agua y alimento, bioseguridad y manejo influyen directamente en el bienestar y desempeño. Por ello, implementar planes estructurados, con esquemas claros y registros productivos, permite identificar áreas de mejora y facilitar la toma de decisiones.
Finalmente, es fundamental comunicar de manera técnica y objetiva las prácticas de bienestar animal. En ocasiones, la información difundida en medios puede ser incompleta o poco fundamentada, afectando la percepción de una industria que opera bajo estándares establecidos y produce alimentos de calidad para consumo humano.
Avanzar hacia una producción verdaderamente sustentable requiere compromiso constante, mejora continua y una implementación firme de los principios de Bienestar Animal como base estratégica del éxito productivo.

