Se aprobó el Manual de Buenas Prácticas para la avicultura con fines comerciales.

En el Manual, el avicultor va a detallar todas las actividades que realiza dentro de su establecimiento avícola, lo que habla de la conducta del productor respecto a su establecimiento y producción.

Gustavo Clavijo | Canelones | Todo El Campo | Fue aprobado el Manual de Buenas Prácticas de Manejo y Procedimientos operativos estandarizados de limpieza y desinfección para establecimientos avícolas familiares de postura o engorde con fines comerciales.

La Dra. Laura Baigorria, veterinaria de Sanidad Avícola del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), fue consultada al respecto. Dijo que en 2019 se crea el decreto 396 que actualiza y genera el marco sobre las exigencias que debe tener la producción avícola se habilitarse sanitariamente, registrarse y qué hacer para mover las aves.

De ese decreto 396, surge la resolución sobre la adecuación de los requisitos de bioseguridad, bienestar y manejo sanitario para la utilización y ampliación de instalaciones y representación de establecimientos comerciales avícolas.

Esa resolución de enero del 2022 da un plazo de dos años para empezar a implementarse, y detallan los requisitos mínimos que debe tener la producción avícola en bioseguridad y manejo sanitario.

Algunos requisitos son, por ejemplo, presentar un plan de buenas prácticas, procedimientos operativos estandarizados de limpieza, el manual de bienestar avícola, entre otros. Son una serie de requisitos que se exigen para habilitar un establecimiento, precisó la profesional.

De la mano de esa resolución, “el Ministerio trata de facilitar la elaboración del manual de buenas prácticas, que entendemos que es uno de los manuales más importantes dentro de esos requisitos”, agregó; porque ahí “el avicultor va a detallar todas las actividades que realiza dentro de su establecimiento avícola”, lo que habla de la conducta del productor respecto a su establecimiento y producción.

“Por ejemplo, el suministro de agua, qué tipo de calidad de agua, la higiene del personal, el manejo integrado de plagas, cómo actúa frente a un control de plagas, alguna práctica que tiene ante ese control, la buena práctica de manejo de medicamentos veterinarios, de residuos, etc. Son una serie de pautas de buenas prácticas que el productor debe tener conocimiento”, subrayó.

Como dentro de la avicultura “existen distintas escalas de productores: más grandes, medianos, pequeños, hay productores que cuentan con asesoramiento técnico y otros no lo tienen”. Por tanto, “la idea de este Manual es brindar las pautas básicas a ese productor que no tiene una asistencia técnica continua, sobre cómo puede elaborar y detallar su propio manual de buenas prácticas”.

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