Durante la primera semana de vida, los pollos de engorde atraviesan profundos cambios fisiológicos y metabólicos que comienzan incluso antes de la eclosión. En este período se desarrolla de manera acelerada el tracto gastrointestinal, el sistema inmunológico y la base de la estructura muscular, factores que influyen directamente en los requerimientos nutricionales iniciales y en el desempeño productivo posterior.

































